- F ú t b o l
Argentinos Juniors venció 2 a 1 a Huracán y se consagró campeón del Torneo Clausura. Mercier y Coria anotaron los goles para el conjunto de La Paternal. La historia de un equipo que tenía el objetivo de hacerle frente al descenso y alcanzó la gloria…

Hace tiempo que los clubes “chicos” pegaron el estirón. Quizás porque supieron aprovechar la decadencia de los equipos más importantes del fútbol argentino, quizás porque a diferencia de los grandes, respetaron mucho más su historia, su identidad, y demostraron dignidad tanto en el triunfo, como en la derrota. Hoy el ejemplo lo dio Argentinos Juniors que tuvo que esperar un cuarto de siglo lleno de angustias, descensos y lamentos, para festejar a lo grande. El Bicho sabía que todo dependía de sí mismo, que no podía perder, que jamás debía entregarse, y esa actitud fue la que llevó a los dirigidos por Borghi, a dejar una huella en la historia. Si bien ganó con algo de sufrimiento por las noticias que llegaban desde Santa Fe, esa presión nunca le jugó en contra.

Al minuto, Ismael Sosa, el goleador del equipo, ya había tenido una buena chance para marcar. También José Luis Calderón, que falló un cabezazo increíble. Finalmente la ventaja en el marcador llegó a través de Juan Mercier, que, de cabeza, marcó un gol a los 23 minutos del primer tiempo. Después, la tranquilidad llegó de la mano de Facundo Coria, quien tomó el rebote de un cabezazo de Sosa que había pegado en el palo. La gran actuación de Monzón impidió que durante el transcurso de los primeros 45 minutos, Argentinos no haya podido aumentar la diferencia.
Huracán fue un rival digno, que por momentos complicó al actual campeón. En el inicio tuvo una actitud pasiva, pero en el segundo tiempo fue superior y aún en desventaja buscó el empate y exigió a Luis Ojeda, el arquero que reemplazó a Peric, lesionado. Sin embargo, las expulsiones de Goltz y Domínguez complicaron al equipo de Parque Patricios en su afán de ir por empate. Lo complicaron, pero no hicieron que se rinda, porque a sólo dos minutos del final Sánchez descontó para darle suspenso y emoción a la definición del campeonato.
4 victorias consecutivas, 13 fechas sin derrotas, 7 fechas como visitante sin perder. Tal y como lo señaló el Bichi, las estadísticas indican por qué Argentinos mereció el título. Sin dudas que Estudiantes, ese León que la peleó hasta el final, es el mejor equipo de Argentina, pero el desgaste físico por pelear en dos frentes a la vez -Copa Libertadores y torneo local- le jugó una mala pasada. No obstante, este hecho no le quita ningún mérito al conjunto de La Paternal, que supo hacerle frente a equipos como Independiente y el mismo Pincha, que ganó partidos clave (como la remontadas frente a San Lorenzo y la fecha anterior, ante el Rojo), que supo demostrar que por su juego fiel a la intuición y la filosofía de Borghi, y por ser aguerrido hasta el final es un campeón valorado.

Como dicen por ahí “que gane el mejor”. Para ser el mejor no siempre hace falta ser grande, mesurado, formal, pragmático, o de excelentes cualidades técnicas y tácticas. A veces alcanza con tener en cuenta elementos fundamentales que brinden el impulso de afrontar cualquier situación: tomar revancha, pelear hasta el final, soñar con hazañas impensadas, pero siempre desde la humildad.
Por eso, porque tal vez era este el momento y el marco ideal para que el Bicho se luzca, es porque valió la pena aguantar tanto tiempo.
UN DATO IMPORTANTE
Argentinos Juniors es el octavo equipo consecutivo distinto (Estudiantes, San Lorenzo, Lanús, River, Boca, Vélez, Banfield y Argentinos) que se consagra campeón del fútbol argentino, un hecho inédito en la historia. Esto denota la paridad del futbol local.
VENCEDORES VENCIDOS
Estudiantes goleó 4 a 1 a Colón en Santa Fé, sin embargo, este triunfo no le alcanzó. Mauro Boselli anotó tres goles y se convirtió en el goleador del campeonato, con 13 tantos.
El equipo de La Plata jugará este jueves el partido de vuelta por los cuartos de final de la Copa Libertadores, frente a Inter de Porto Alegre.
EL ADIÓS DE CALDERA
José Luis Calderón merece un capítulo aparte. Este jugador legendario, que está al borde de los 40 años, le puso fin a su carrera intachable, exitosa y digna de ser admirada. "Cuando llegué acá les dije a los chicos que venia para salir campeón, y me dijeron que estaba loco, pero por suerte se nos dio. Y pude cumplir con eso que dije en febrero, que es único porque pude cumplir mi sueño de retirarme en una cancha", declaró Caldera, a quien Borghi convenció para que se quede una temporada más, teniendo la participación que se merece.
De haberse consagrado campeón de la Primera C con Defensores de Cambaceres en la temporada ´90/´91 y formar parte de un equipo de Estudiantes que en la temporada ´94/´95 hizo historia en la B Nacional, a ganar la Copa Libertadores en Brasil con el Pincha y la Sudamericana 2007 con Arsenal. Destacado en el América de México, querido y admirado en Independiente, hoy protagonista fundamental de este logro de Argentinos.