La conducción de la URBA añadió una quinta alternativa, la de extender la prórroga al 2012, una opción que es la que se desea desde la UAR y de los sectores que apoyan al PLADAR; y además mantuvo como otra alternativa la de no modificar lo que ya se ha resulto en mayo.
Pero el problema punzante, lo que genera actualmente el clima conflictivo, es el hecho de cómo será la definición de la votación, porque ninguna de las dos propuestas parece llegar a los dos tercios en la votación. Por este motivo queda planteada la duda de si estos temas se solucionarán hasta el plazo del 28 de abril, donde parece que se pone en juego algo más que un sí o un no al PLADAR, está claro que hay otros problemas a tratar antes.
A raíz de esto, también surgen otras dudas: el destino de los Pampas XV, que ya regresaron al país tras quedar eliminados de la Vodacom Cup en Sudáfrica: qué sucederá hasta el 28 de abril, horas antes del inicio del torneo de la URBA. Y otro interrogante tiene que ver con la final del Torneo Argentino de Rugby, entre Tucumán y Rosario, ya que no se sabe si pondrán para este encuentro, a los jugadores que integraron el plantel de Pampas XV.
Lo cierto es que estas dos posturas que han surgido tienen sus respectivos argumentos, pero da la sensación de que jamás van a llegar a ponerse de acuerdo, que no habrá un punto de reconciliación, y que se seguirá perjudicando al deporte, ya que tras la buena actuación de los Pampas queda demostrado, que un torneo de esa magnitud ayuda a crear una buena plataforma, a que los jugadores del ámbito nacional puedan adquirir mayor experiencia, mayor profesionalismo y que de esta forma no integren una selección de golpe. Las cuestiones de estatuto y las confrontaciones sin sentido, deberían ser dejadas de lado.